En las construcciones, todo el residuo que se crea se debe separar. Aprende a clasificar los residuos en diferentes contenedores de basura y a donde llevar cada uno.
En las construcciones, todo el residuo que se crea se debe separar. Aprende a clasificar los residuos en diferentes contenedores de basura y a donde llevar cada uno.
Al finalizar una obra de construcción, siempre hay un tema que no se puede ignorar: el cascajo, escombros y residuos de construcción no se pueden dejar por ahí ni tampoco tirar en la basura común. Los residuos de construcción contienen materiales pesados, como cemento, varillas, ladrillos y tierra, que pueden dañar a los camiones recolectores y no deben terminar en rellenos sanitarios.
Para ello, es necesario separar la basura que surge en cada obra y deshacerse de ellos de forma legal y responsable.
El riesgo de tirar basura generada en obras en los carros municipales es por el exceso de peso, pero además por qué el cascajo no se descompone y ocupa demasiado espacio en los sitios de disposición final. Además, un mal manejo puede ocasionar que estos residuos terminen en lagos o áreas naturales.

La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos (LGPGIR) clasifica los residuos de construcción y demolición (RCD) como Residuos de Manejo Especial. En la NACDMX-007-RNAT-2019, se establece que todos las las obras públicas y privadas deben separar y manejar estos residuos, aprovechando los materiales reciclables y reduciendo el impacto ambiental.
Debido a que en una obra se produce una gran variedad de residuos, estos se clasifican en categorías: Concretos simples y armados, pétreos, mezcla asfáltica, materiales de excavación, metales ferrosos y no ferrosos, paneles y prefabricados y residuos de manejo especial.
Cada categoría tiene un destino específico, debido a que algunos de ellos pueden ser aprovechados. La responsabilidad de esta norma recae tanto en los generadores, como en las plantas de reciclaje, especificando que todo el proceso debe documentarse y llevarse a sitios autorizados.
La gestión legal y eficiente de RCD en México requiere dos pasos: clasificar y disponer los residuos en centros autorizados. Nosotros te ayudamos con la primera parte: los contenedores de basura que ayudan a su clasificación, para separar los materiales desde un inicio.

La clave está en usar contenedores de basura industrial de gran tamaño, que puedan soportar grandes pesos, sean de uso rudo y fáciles de manipular. Un contenedor industrial, además de facilitar la separación, también agiliza la limpieza de la obra. En nuestro catálogo podrás encontrar una variedad de modelos que van desde los 600 litros hasta los 2000 litros.
Contenedor cargo carro: Una opción de fácil acceso para el cascajo, ya que no cuenta con tapa, su manejo se facilita con ruedas y tienen una capacidad de 1100 Litros.
Contenedor carromovil 390: Ideal para obras menores, que van manejando sus residuos al día y requieren de un fácil acceso. Tiene ruedas fijas y direccionales y una capacidad de 390 litros.
¡No dejes que tu obra te genere un problema legal! La disposición correcta de escombros requiere equipo que resista el peso, la abrasión y los golpes. Si tu negocio genera constantemente residuos de construcción o industriales, en Grupo Alveo puedes encontrar contenedores de basura de máxima resistencia.
Ofrecemos una gama de contenedores de basura industriales, ideales para almacenar y clasificar material pesado de forma segura y legal. Asegura la limpieza de tu obra y cumple con la ley hoy mismo.
